viernes, 2 de mayo de 2014

¿Quién eres?... ¿Quién soy? La autobiografía en el relato de lo vivido. Gladys Madriz

La autobiografía del estudiante se convierte en el pretexto de un relato que pasamos a construir en conjunto en el aula universitaria de pregrado.
Pensar-se, decir-se, es-cribir-se una autobiografía. Esto significa que no se pretende ``evaluar`` la eficacia o no de la estrategia, y tampoco la consideración  o no de su pertinencia en relación con los objetivos del curso. La intención, es la convertir  la experiencia pedagógica en un  pretexto para decir de otra manera lo vivido.


Sabemos asociar el arrastre de las piedras en quebradas y ríos con el ruido que esta fricción provoca. Este saber refleja un modo de pensamiento. En occidente aprendemos a buscar y establecer relaciones entre  las cosas, de esta manera es cómo vamos conociendo. Esta forma cognitiva de funcionar ha sido altamente exitosa.


Debemos preguntarnos ¿pero qué  cosa sucede con la vida de cada uno de nosotros? Imposible llegar a predecirnos de esta manera, porque naturalmente, la única gran certeza que tenemos una vez que nacemos es justamente la de estar vivos.       


Es probable que las causas principales estén ausentes o las hagamos desaparecer, la cadena que las une haya sido rota antes de aparecer, la memoria de los eventos luce fragmentada, simplemente nos quedamos con determinadas parcelas de los mismos. 


El objetivo de este trabajo no es el de evaluar la eficacia o eficiencia de la tarea  académica propuesta en el curso académico en cuestión. Mucho menos es el de evaluar a sus creadores. Este trabajo no corresponde a una investigación científica.  

Se trata también de un ejercicio ético y estético, de eso que compartimos en el aula de clase. Al estimular a los alumnos para que realicen la narración de sus vidas, partimos de lo que somos, de un ejercicio del cuidado de si para abordar después  o conjuntamente el estudio  del otro.


1.- La invitación a narrar-se, una tarea que se nos resiste.

Algunos de nuestros alumnos dan cuenta de lo difícil  que les resulta escribir sobre si, Jorge manifiesta lo siguiente: ``la vida es que no sé cómo empezar este relato, debo confesar lo sorprendido que me sentí al tener toda una página en blanco dedicada a momentos vividos y por vivir``.


También está el caso de Sonia ``es difícil comenzar a escribir cosas que te han pasado, trata uno de imaginar ese momento para plasmarlo en la hoja quizás sin lograr  transcribir los sentimientos  que también se unen a las imágenes``…


Surge en algunas personas cuando le pedimos que escriban sobre si. Contrario a lo que pueda pensarse, no nos parece ni malo ni bueno, se trata de un derecho natural a mantener la reserva y como tal lo hemos respetado.


No basta con aprender la asignatura…debemos decir que tienen razón ante esta desconfianza. La reducción materialista del alma y una teoría general de la educación, en el centro de las cuales domina la noción de ``docilidad``.

Nuestro sistema educativo está lleno del deseo de aplicar la norma. Para que todo esté en orden, Pero ¿quién se ocupa del excluido? Por supuesto, en la mayoría de los casos, se incorporan a los dispositivos pedagógicos no ya los métodos punitivos o de castigo, sino sutiles estrategias de encauzamiento de la conducta y del alma.

Pero a pesar de no tener las palabras justas o solo las medias palabras, a pesar de que algunos no quisieron aceptar la invitación de narrarse que les hiciéramos, la mayoría de estos incipientes narradores acometieron con ánimo y resolución la nueva tarea que se les propuso.


2.- Escribir-se, narrar-se. El tema de la Autobiografía


Comúnmente, entendemos por autobiografía un ejercicio retrospectivo de un individuo sobre sui vida, donde se mezclan elementos de la realidad objetiva, subjetiva e intersubjetiva, y esto es así porque cuando una persona comienza a narrarse, intervienen elementos de una realidad.


Es un volver a contar, ya que la vida a la que supuestamente se refiere es, de por sí: una suerte de construcción narrativa. La vida es siempre, necesariamente, relato: relato que nos contamos a nosotros mismos.


Esa formación hace parte de una historia, min historia me es desconocida en gran parte, presiento que soy la garantía de la multiplicación de la clase obrera. Táchira donde eran peones de los hacendados cafetaleros alla por los años cuarenta y gran parte de los cincuenta. Es curioso, pero fue el estudio de la teoría marxista.  


Una clase obrera que según Marx, debe garantizarle al capital su reproducción. Efectivamente comprobé que mis abuelos eran obreros de las mencionadas haciendas de café y que por un solo salario trabajaban ellos y sus hijos, incluida mi madre.


El estudio no fue nunca cosa primordial en esta familia, lo importante era trabajar para todos y en este sentido los hijos mayores (Mi madre y su hermano) debían sostener a los padres y a los hermanos más pequeños. Conocen Josefa Gaitán y Juan Martínez. Juan viene de una familia de la península de paraguanà, Edo. Falcón, hijo de Américo Martínez y de pilar Sánchez, ambos campesinos del Edo. Falcón que comían y mantenían a sus hijos con productos del conuco y de los pocos animales que tenían.


De maría encontramos inmigración europea y el constante flujo de nuestros hermanos colombianos a las áreas densamente pobladas de nuestro país, a través de las fronteras vivas entre Venezuela y Colombia. También pudimos conocer la explotación de los grandes caficultores o hacendados que como una suerte de señores feudales, explotaban a sus peones y a sus pisatarios. El paso de la Venezuela rural a la Venezuela petrolera no supuso mejoría para muchos de los esperanzados venezolanos.   

Son pocas las cosas que asume con indiferencia o más bien con resignación. En el aula una vez terminado el tiempo de observación del grupo y del docente. Sentir tanto, reír tanto, llorar tanto, que ahora la quiero más. Y eso también forma parte de mi transformación.

3.- Narrar-se para formarse, para volver a nacer.


En todo caso; creemos tener muchas razones para proponer  nuestros  alumnos en nuestros cursos la elaboración de una autobiografía. Voy a referirme a una de ellas, evocando las palabras de Nogueira Dobarro - ``Nuestro silencio no es solo exterior, sino, sobre todo, Interior, donde nace la actitud de acogida, respecto y reciprocidad, ámbito éste en el que en verdad surge la presencia firme del otro, con toda su singular dignidad, con nombre propio (…) Todo ser humano es una lección para otro; un texto abierto a la posibilidad de inventar nuevas realidades``.


Cuando se deja oir el deseo  de escuchar una historia, diríase que una facultad que nos pareciera inalienable, la más segura entre las seguras, nos está siendo retirada: La facultad de intercambiar experiencias. Una causa de este fenómeno es cayendo  libremente al vacio. Basta echar una mirada a un periódico para corroborar que ha alcanzado una nueva baja, que tanto la imagen del mundo exterior como la del ético, sufrieron, de la noche a la mañana.

¿Cómo es posible que sucediendo tantas cosas en lo externo – se encuentra uno en un vacio de experiencia? Ya no nos pasa nada, queremos que nos pase? Ahora es la noticia, que con su demoledora necesidad de actualidad, de lo nuevo, nos ha despojado del ejercicio de escuchamos a nosotros y a los demás. La información se vende al mejor postor, se compra, se roba, se inventa. Me da pavor escuchar a algunas personas decir a los alumnos que solo la bibliografía actualizada merece la pena de ser manejada. 

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